En barbecho

En barbecho

“Lo malo de crecer no son las canas,
ni las ojeras tatuadas por los años,
no es la duda agazapada en los rincones,
ni la colección inacabada de fracasos.
Lo malo de crecer no son las ruinas,
ni que el invierno dure más que los veranos.
Lo malo de crecer son las espinas,
cuando no saben a nuevo los pecados.”

Sharif Fernandez, también conocido como Sharif el Increible, rapero de rima directa y metafórica, amante de Sabina, ha publicado un libro “Lo vívido vivido” en la editorial Arcesis con una preciosérrima presentación, con encuadernación rústica, con marcapáginas, con dos postales… con este logotipo.

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¡Vivan los árboles!

[Link a Arcesis]

No he leído el poemario entero todavía, pero está siendo un bonito viaje en el que hilos de otras madejas a veces se enredan con su rap. Estos versos que podéis leer aquí arriba son a la vez poema y estrofa de canción. Esta canción

 

Arreglar el mundo (cuento de Gabo)

un nuevo tiempo Blanco Tejedor

Un nuevo tiempo – Fotografía dedicada a Ida

 

Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos…

Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.

Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención.

De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo:
-“Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie”.

Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así.

Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente: Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo”.

Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.
-¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?

De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo:
-Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste?

-Papá, -respondió el niño- yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, ví que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y ví que había arreglado al mundo”.

Gabriel García Marquez, poeta.

Este cuento lo escuché narrado en el maravilloso programa de Radio 3 “El bosque habitado”, una fuente de conciencia espiritual, ¡arriba las ramas!
http://www.rtve.es/alacarta/audios/el-bosque-habitado/bosque-habitado-desde-cielo-raiz-nunatak-10-04-16/3562327/

Con mi móvil…

cielo bilbao movil desde mi ventana
movil cielo bilbao

movil cielo bilbao

movil bilbao cielo

Exposición fotográfica “desde mi ventana”(esta no está tomada con el móvil, sino con LA cámara)

Cafetería Cinnamon, Bilbao. 

“Con esta serie te invito a acceder a la intimidad de un hogar, nuestro hogar, y a mirar a través de sus ventanas. Un espectáculo celeste que está al alcance de cualquier mirada sensible que sepa deleitarse con la infinidad de formas y colores con las que las nubes pasan, a cada instante, sobre nuestras cabezas. “Últimamente he venido pensando que tenemos déficit de contemplación de paisajes” una frase de Joaquin Araujo que acompaña perfectamente esta exposición. Estas fotografías nacen de la calma mental, de la tranquilidad y de la necesidad estética, de ser consciente de la belleza que nos rodea. La sensibilidad se cultiva, como se cultiva una lechuga.”